En abril de 2008 se inauguró en Valparaíso la primera de una serie de casas CORESOL que se establecerán en el país en los próximos años, con el fin de que los ex alumnos y su grupo familiar encuentren fuera de los recintos penitenciarios un lugar en el que seguirán recibiendo apoyo en su camino de rehabilitación. Estas apoyarán, además a la comunidad en la que los ex alumnos viven y desarrollan sus actividades.

La primera de ellas es la Casa CORESOL-ASIVA, ubicada en el sector Arturo Prat de Playa Ancha de Valparaíso y su objetivo es acoger a los ex internos que fueron alumnos de un liceo de la Corporación de Rehabilitación Social (CORESOL), con el fin de apoyarlos en su reencuentro con la libertad y con la familia.

Además de impartirse cursos de nivelación para la educación básica y media a través del programa Chile Califica, en el que participan los ex internos y su grupo familiar, en sus instalaciones se están desarrollando cursos técnicos y de actualización para electricistas. Además, para las ex convictas o para las parejas de los ex internos, durante el primer semestre de este año se realizó un curso de chocolatería artesanal. Periódicamente, asimismo, se organizan campeonatos en diversas disciplinas deportivas dirigidos a los hijos de los ex reclusos, aunque también se invita a participar a la comunidad en general.

Los países desarrollados han demostrado que la cadena rehabilitadora de quienes fueron condenados por algún delito continúa en el medio libre, en el que se sabe que al menos durante los dos y tres primeros meses posteriores al egreso se generan los espacios más propicios para recaer en la comisión de hechos ilícitos.

Lo anterior motivó la creación del primer centro de estas características en el país fuera de un recinto penal y cuyo objetivo sería en este caso, acoger a los ex internos que fueron alumnos de un liceo de la Corporación de Rehabilitación Social (CORESOL) con el fin de continuar con la labor rehabilitadora y, en general, apoyarlos a ellos en este reencuentro con la libertad y con su grupo familiar.

La iniciativa contó desde un comienzo con el activa participación de la Asociación de Empresas de Valparaíso y la Intendencia Regional, que facilitó el primer inmueble. Partió así como Plan Piloto con el objetivo de sumar experiencia, la que más adelante con los recursos que pudieran captarse para su financiamiento, podrá ser replicada en futuros centros ubicados en cada una de las regiones del país donde CORESOL cuenta con un liceo al interior de los recintos penitenciarios concesionados.